El
anuncio de su enlace con el rey Balduino de Bélgica fue una auténtica sorpresa
en la España de los años 60. Nadie esperaba que la joven y tímida Fabiola de Mora
y Aragón, noble de alta cuna, fuera la finalmente elegida por el soltero de oro
de la época para ser reina de los belgas. Su estrecha relación con su país
natal, su desdicha al no poder dar descendencia a su esposo y el repentino
fallecimiento de éste marcaron su vida. Ayer moría a los 86 años en su
residencia real Fabiola de Bélgica, la última reina española de Flandes.